Empanadilla abierta



Las empanadillas son un clásico a la hora de acompañar nuestro aperitivo.   Son sencillas de hacer, agradecidas y pueden prepararse con anticipación.   De hecho, la mayoría de las "barras" de nuestro país ofrecen buenas y sabrosas empanadillas de tapas.

Para rellenar cualquier empanadillas, la imaginación es libre.   Las podemos encontrar de carne, en todas su facetas, y también de pescado o marisco.   Son muy comunes las empanadillas de atún con tomate, pulpo, berberechos o, incluso de mejillones.

Hoy, aquí os traemos una variante que las hace, quizás, más sencillas de hacer si cabe.   Además hemos utilizado productos menos "ambiciosos" y más baratos: Un poco de calabacín, tomate, unos champiñones y una rebanada de queso brie.

Para elaborarlas, utilizamos la masa que va viene preparada y que podemos encontrar en cualquier supermercado.   Las freímos y reservamos.   En el mismo aceite freímos unas láminas de calabacín y el champiñón, también cortado en láminas.   Ya solo queda el montaje.  Para ello, utilizamos la masa frita como base.  Encima untamos con un poco de tomate frito y colocamos, con esmero, el calabacín, el champiñón y el queso brie.   Salpimentamos y añadimos un poco de orégano. 

El resultado, un bocado crujiente y sabroso.  Ideal para acompañar una cerveza bien fría.


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